Aire acondicionado y niños (bebés) mitos y realidades

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Con la llegada del verano el uso del aire acondicionado se multiplica. Estas son las claves para un uso correcto del aire acondicionado para niños y bebés.

Aire acondicionado y niños (bebés) mitos y realidades

Vamos, en primer lugar, a distinguir dos espacios diferenciados para el uso del aire acondicionado sobre los que podemos influir: el ámbito del hogar y el de nuestro vehículo.

Decimos esto porque son los lugares donde realmente tendremos control sobre el aire acondicionado. En otros espacios como centros comerciales, locales de hostelería, etcétera no tendremos ese privilegio. En estos últimos espacios debemos procurar en la medida de lo posible valorar que las condiciones se asemejen lo más ajustadamente a lo que sería un estado óptimo. En caso contrario incluso es mejor abandonar el lugar.

Aire acondicionado y temperatura en casa

Es fundamental, con bebés y niños pequeños, procurar que la temperatura en la vivienda sea constante y agradable. Recuerda, agradable para nosotros no es necesariamente lo mismo que para los niños. Como adultos tenemos cierta tendencia a rebajar los grados en el aire acondicionado buscando temperaturas muy por debajo de las exteriores.

Podríamos decir que una temperatura adecuada puede ser entre 21° y 24° durante el día y entre 19° y 21° durante la noche. Esto sin olvidar que, para un buen uso del aire acondicionado, se suele recomendar que la diferencia de grados con el exterior no sea muy superior a 5 °C y en ningún caso nunca superior a 10 °C.

También es importante que tengas en cuenta la humedad en el aire. Esto no siempre lo tenemos en cuenta y puede resultar muy importante para los niños. Teóricamente es recomendable que la humedad oscile entre el 30% y el 50% siempre que haya una buena ventilación en casa. Sería interesante que cuentes con instrumentos para medir tanto la temperatura como lo humedad en el ambiente.

A la hora de instalar el aire acondicionado recuerda que no resultan nada convenientes los cambios bruscos de temperatura entre habitaciones. Por tanto es preferible que procures que toda la vivienda mantenga el mismo nivel de temperatura.

No permitas que los niños y bebés queden expuestos de manera directa al chorro de aire frío que emana de los dispositivos de acondicionado. Ten también en cuenta que el aire acondicionado acaba resecando el ambiente y puede producir escozor en los ojos, sequedad en la garganta e irritación en las vías respiratorias. Por tanto acuérdate de los niveles de humedad, y si es necesario el uso de humidificadores úsalos, aunque recuerda que no debe superar el 50% de humedad, ya que si ésta está muy alta puede producir alergias y fomentar la aparición de hongos.

Como idea general procurar mantener siempre los dispositivos de aire acondicionado en el mejor estado de mantenimiento posible.

Aire acondicionado en los coches

En los desplazamientos largos en verano solemos tender a utilizar el aire acondicionado, a veces demasiado, más de lo recomendado.

En el caso de los niños hay que tener en cuenta que aunque el uso del aire acondicionado puede ser bueno para ti como conductor, para ellos puede acabar siendo una fuente de problemas.

Por tanto, si te decides a utilizar el aire acondicionado en el vehículo con niños pequeños debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Mantener el equilibrio entre la temperatura interior y exterior, no pongas el aire acondicionado más de 5° por debajo de la temperatura exterior.
  • No utilices el aire acondicionado de manera constante, aunque no sea bueno para el consumo de combustible es preferible utilizarlo sólo en caso de necesidad.
  • Procurar que el aire acondicionado tenga un mantenimiento en el que se hayan limpiado los filtros para gestionar aire más limpio. No olvides que los hongos generados por la humedad también pueden aparecer en los vehículos debido al aire acondicionado.

Imagen de Flickr

Source: Salud

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