Bronquiolitis, qué es y cómo tratarla

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La bronquiolitis es una infección vírica con una especial incidencia en los niños menores de dos años. Vamos a conocer un poco más sobre esta afección.

Se trata, como decíamos, de una infección vírica que puede producirse de manera aislada durante todo el año aunque generalmente se va a presentar en forma de epidemia durante los meses más fríos. En estos casos el  responsable es el Virus Respiratorio Sincitial (VRS).

La bronquilitis  una afección que sobre todo incide en los niños menores de dos años, con una especial relevancia entre los dos meses y los seis meses de edad. Es un trastorno contagioso a través de la mucosidad o la saliva de la persona infectada, y de muy fácil propagación en ámbitos como la propia casa, la guardería, etcétera.

Hay otros virus que también pueden causar la bronquiolitis, como el propio virus de la gripe.

Aunque los síntomas pueden ser muy variables lo más habitual es que el proceso comience como un resfriado con mucosidad nasal, tos y a veces algo de fiebre. El proceso evoluciona en uno o dos días con un empeoramiento de la tos y con mayor agitación en la respiración, en algunos casos incluso con dificultad para respirar, sonidos respiratorios en forma de silbidos, etcétera.

El curso natural de este proceso viene a durar entre siete y diez días, siendo entre el segundo y el cuarto día cuando se manifiesta el empeoramiento. La evolución es lenta y se traduce en una mejoría gradual, tanto del estado general como de los síntomas respiratorios, aunque la tos puede llegar a durar hasta cuatro semanas en algunos casos. La gran mayoría de los niños presenta un cuadro leve que se cura con tratamiento en el propio domicilio. Sólo en algunos casos este proceso requerirá tratamiento hospitalario.

Son precisamente los lactantes menores de tres meses y los niños de nacimiento prematuro quienes tienen mayor riesgo de necesitar tratamiento por la afección agravada ya que sus vías aéreas son más pequeñas. Por supuesto, también niños con problemas añadidos como déficits inmunológicos y otras afecciones severas.

No existe ninguna medicina eficaz para combatir al Virus Respiratorio Sincitial y los antibióticos habitualmente utilizados para las infecciones bacterianas no son útiles para los procesos como la bronquiolitis. Si hay cuidados generales y medidas de soporte que se pueden emplear en casa y que son útiles para aliviar los síntomas que, en la mayoría de casos recordamos, son leves.

Por supuesto la supervisión pediátrica es muy útil, especialmente en las primeras 48 o 72 horas. Por tanto ante la detección de los síntomas ya descritos lo inmediato es acudir al pediatra.

Dentro de los tratamientos paliativos que se nos propondrán, los más habituales probablemente serán el uso de antitérmicos en caso de presencia de fiebre para los mayores de tres meses, la hidratación regular y constante y otros cuidados como los lavados nasales.

También es importante tener en cuenta que en estos procesos hay muchas probabilidades de una peor tolerancia a los alimentos. Por tanto, será mejor controlar esta situación a partir de cantidades más pequeñas de alimentos blandos junto a líquidos para evitar tanto la fatiga como la deshidratación.

Por supuesto, hay que evitar la presencia de humo y polvo. No se ha mostrado ninguna prueba de mejora en la respiración con el uso de broncodilatadores ni de corticoides. Y tampoco son útiles los jarabes mucolíticos o los jarabes para la tos, que, de hecho, pueden ser perjudiciales.

El contagio de la bronquiolitis es muy semejante al de un resfriado, por tanto, las medidas de prevención son las mismas, evitar el contacto con personas con síntomas de resfriado, lavarse las manos antes de contactar con los juguetes o las cosas del bebé, y si existe una epidemia detectada en la guardería evitar la presencia del niño, sobre todo si es menor de tres meses o presenta alguno de los problemas ya citados anteriormente.

Imagen de FLickr

Source: Salud

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