Carlos Lepez: Un largo camino contado en palabras

El escritor Guaymallino hace más de 60 años que se expresa a través de las palabras. Semanas atrás, presentó su último libro "De lo escrito y lo vivido". En la nota le regalamos a nuestros lectores y lectoras, un pedacito de su historia de vida, junto a sus poemas.

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Carlos Lepez, es un escritor de nuestro departamento, que ya publicó varios libros “La vendedora” (Novela) “En la Isla del Sol” (Novela) “Toñito” (Cuento: traducido al inglés, francés, italiano y portugués) “El libro de Hilario I y II” (recopilación de notas periodísticas y deportivas) “Viajero de los Días” (colección de poemas y ensayos. 2008) “Cuentos” (2009) “Las Mujeres y la Vida” (Novela. 2015) y su último trabajo “De lo escrito y lo vivido” donde reunió una serie de pensamientos y reflexiones del año 2016. Durante varios años, se desempeñó como bibliotecario y periodista profesional, también fue director de las revistas deportivas “La Hoja de Hilario” y “Córner Corto”.

“ un escritor que habla mucho de sus libros no está muy seguro de que sus libros dicen algo”

Al comenzar la entrevista, me dijo “somos homónimos, compartimos el mismo apellido, sólo que el mio se escribe con una sola “p”, eso es porque soy ahorrativo”. También me comentó que lo que escribe, después lo “tira”.

Hace muchos años que se expresa a través de las palabras y hace algunas semanas atrás, presentó su último libro “De lo escrito y lo vivido” que contiene una serie de pensamientos y que según su propio autor, es una de sus obras preferidas.

¿Desde cuándo empezó a escribir?

Fue desde la infancia. Desde la escuela primaria. Hay algo que para mí fue fundamental. Yo iba a segundo grado e hice un escrito, un trabajo, que nadie me lo pidió y en la clase el profesor lo leyó y me produjo tal impresión eso, que después escribí un cuento y la maestra lo leyó y le gustó muchísimo, y eso para mí fue determinante, me dieron ganas de seguir escribiendo, y ella me impulsaba. Ése fue mi comienzo y después, a partir de ahí, siempre. Ya hace como 60 años que escribo.

También, agregó: “para mí la edad es relativa, no es lo mismo ser viejo que sentirse viejo.”

“Un escritor de verdad tiene que preocuparse de su obra, más que de lo que dicen de su obra”

Al finalizar, nuestra conversación, él me hizo una pregunta: ¿Y qué va a hacer con esta charla que tenemos? Mi respuesta fue: “Una nota, para nuestro diario de Guaymallén”. Pero, en realidad, esta sección denominada “Letras” no sólo, publica las obras de escritores y escritoras locales, de nuestro departamento y de toda la provincia, sino que su objetivo principal es rescatar, dar a conocer, acercar a la sociedad,  la trayectoria y el trabajo literario de hombres y mujeres. Entonces los y las invito a leer poemas, reflexiones y pensamientos de un escritor de pura cepa mendocina: Carlos Lepez.

Soledad

La soledad…ese sentimiento que descubrimos cuando estamos en un lugar donde no deberíamos estar.

La soledad como una sombra gigantesca que lo quiere cubrir todo. Lo importante es saber convivir con la sombra.

El sexo no cura la soledad humana, solamente la alivia.

Cuando se ha luchado solo contra muchas cosas, uno termina enamorándose de la soledad.

Mi soledad no es la soledad que duele.

Es muy buena compañía de nuestra soledad.

He buscado mi soledad tanto como ella me ha buscado a mí.

No sufriría mucho por morir en soledad, porque en soledad he vivido.

Vivir 

Hoy gran parte de la vida del hombre se resuelve en la calle. Por la calle se pasean las alegrías, la tristeza, la soledad y la muerte. Una muerte mecánica, horriblemente estéril y solitaria.

A la vida solamente le pido que en ningún momento me haga desear la muerte.

Podemos vivir llenos de odio, sin odiar particularmente a nadie.

No es tan malo que se vaya la vida, como que se vayan las ganas de vivir.

Elegí la libertad par vivir, ¿Qué reproche le puedo hacer a la vida?

¿Qué queremos decir exactamente cuando decimos que estamos cansados de vivir?

Decir que nunca fui feliz es como decir que nunca he vivido.

No me gustaría morir sin estar convencido de que he vivido para algo.

Escribir 

 Escribo para borrar lo que escribo.

No siempre escribir versos es hacer poesía.

El escritor no debe aspirar a ser comprendido si él mismo no se esfuerza por comprender.

Cuando ya no tenga ganas de escribir, será porque ya no tenga ganas de vivir.

La peligrosa tentación de querer escribir todo lo que se vive.

Creo llevar dentro de mí un gran libro que no escribiré jamás.

No se puede tener alegría para escribir, sino se tiene alegría para vivir.

La gran dificultad de hacer coincidir lo que se escribe con lo que se vive.

Hay gente que no escribe sobre sí misma por temor a decir la verdad.

Un escritor que habla mucho de sus libros, no está seguro de que sus libros dicen algo.

Al escritor deben interesarle todas las personas, si no quiere exponerse a que haya muchas personas que no se interesan por él.

Lo que escribes está siempre un poco por encima de ti.

El escritor es siempre sospechoso de algo.

En lugar de compararme con otros escritores, prefiero aprender de ellos.

Un escritor de verdad tiene que preocuparse de su obra, más que de lo que dicen de su obra.

No estoy tan seguro de escribir bien, en cambio estoy bien seguro de que vivo mal.

Cuando escribas no te preocupes porque puedas defraudar a alguien, excepto a ti mismo.

Si el hecho de escribir me ha reconciliado con la vida ¿qué más podía pedirle al hecho de escribir?

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