Come cuando quieras, lo que quieras, pero sólo hasta saciarte

Siempre estamos pensando en cómo adelgazar, cómo perder peso, pero no entendemos que cuando basculamos mucho de peso, no es sano para nuestro cuerpo.

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Seguramente habrás oído hablar alguna vez de comida intuitiva y de cómo te puede ayudar a bajar de peso. La profesora de psicología de la Universidad de Ohio, Tracy L. Tylka, la define como “una forma adaptativa y flexible de alimentación caracterizado por una fuerte conexión con el hambre y la satisfacción fisiológica”. De esta manera, esta forma de comer se caracteriza por no crear alimentos prohibidos, evitar comer de manera emocional, confiar en el hambre y la satisfacción para guiar la elección de los alimentos y elegir los alimentos en función de lo bien que nos sienta al cuerpo y del buen gusto que nos deje. Y es que muchas veces comemos por razones que no tienen nada que ver con el hambre y sí disfrutar de una comida sabrosa que nos sacie. Evidentemente, quien sigue esta peculiar dieta no se preocupa con la necesidad de compensar los posibles excesos.

El psicólogo Stacey Rosenfeld afirma que todo lo que nos rodea frustra nuestra percepción de los alimentos y se pregunta si todas las mujeres tienen un trastorno alimenticio. Y es que una investigación de la revista American Dietetic Association afirma que a los cinco años, las niñas ya han interiorizado la mayor parte de las creencias típicas sobre dietas y comportamientos respecto a la comida que han visto en sus madres. Precisamente, Rosenfeld señala que “hay una industria que se basa en tratar que la gente no haga caso a las señales y preferencias de su cuerpo, lo cual acaba en cambios en la forma de comer, lo que hace cambiar de peso habitualmente, lo que es poco saludable”. Y es que otra investigación muestra como los ciclos de peso pueden ser peores para la salud. Dos tercios de las personas que pierden peso vuelven a ganarlo al cabo de una serie de años, en lo que en España ya hemos bautizado como efecto rebote, por lo que la alimentación intuitiva, con una pérdida de peso sostenible sería más aconsejable que otra en las que se corta de forma activa las calorías que se consumen y conducen a una pérdida de peso más rápido.

La dietista Kathryn Johnson explica que “honrando su hambre le permite buscar la conexión  entre la ingesta de alimentos, emociones y comportamientos” ya que “comiendo de manera intuitiva no se trata  de perder peso, sino que reconociendo los patrones de alimentación y de comportamiento trabajar en una relación más pacífica con los alimentos y su cuerpo, y de ahí llegar a un peso saludable”.

Para comer de forma intuitiva debe seguir cinco ejemplos según Johnson. El primero de ellos es escuchar a tu cuerpo en lo que se define como reconocer el hambre y la satisfacción natural de su cuerpo. Si tienes hambre come, pero no tienes que acabar el plato entero. En segundo lugar debes hacer las paces con todos los alimentos ya que “los que están prohibidos tienen mucho poder sobre nosotros”. Otra recomendación es comer de manera consciente, es decir, sabiendo lo que metemos en la boca y no haciéndolo inconscientemente mientras que vemos la tele o el teléfono móvil.

La penúltima regla de esta famosa dieta es tratar las emociones en la fuente. Si sientes un antojo, debes analizar por qué lo sientes y que es lo que necesita en ese momento: una siesta, meditación o delegar tareas para evitar que el estrés nos haga comer en exceso. Por último, en vez de castigarnos por lo que comemos, debemos aprender a concienciarnos de cómo lo que comemos nos hace sentirnos más fuertes y llenos de energía, por lo que podemos rendir más en los entrenamientos o en el gimnasio.

Imagen de Flickr

Source: Salud

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