El 24 de marzo desde nuestro sitio

En el día de la Memoria por la Verdad y la Justicia brindamos a nuestros lectores y lectoras una nota especial.

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Comisión provincial por la memoria

Hoy, se conmemora el día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia que recuerda a las víctimas de la última dictadura militar autodenominada “Proceso de Reorganización Nacional”. Nuestro país vivió su período más oscuro desde el 24 de marzo de 1973 y hasta el 10 de diciembre de 1983 con la vuelta de la democracia y el triunfo de Raúl Alfonsín, candidato  presidencial de la Unión Cívica Radical (UCR) elegido por voto popular en las elecciones presidenciales el domingo 30 de octubre. A 41 años del golpe militar la consigna para este viernes será “Yo no me olvido”. 

Desde nuestro diario, en esta jornada, queremos compartir con los lectores y lectoras una experiencia denominada “Rapunzel y el 24 de Marzo – o cómo los niños y niñas de Primer Grado (se) explican crímenes como la apropiación de bebés en la dictadura-“ de una docente rosarina, Lorena Udler, que pueden encontrarla completa en su página web “Habíaunaaveztruz”. La maestra de una escuela primaria describe cómo sus pequeños y pequeñas alumnos/alumnas de primer grado compartieron lo que habían investigado sobre la última dictadura militar:

“Uno de los nenes re-narra (con cara, gestos, manos) lo que le había contado su mamá:
– “…Que era chiquita y que había unos militares malos que querían mandar ellos nada más y a los que no hacían lo que ellos decían los metían en la cárcel, los mataban, los hacían desaparecer…solamente se podía hacer lo que ellos decían…No podías leer los libros que querías o escuchar los cantantes que querías…”.
Much@s chic@s intervienen. En este punto, la seño les recuerda la charla previa que habían tenido sobre la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, a lo que asienten consignando los pañuelos blancos, lo que vieron y escucharon en sus casas, etc…
Y en ese momento, el nene que había hecho el primer relato, dice:
– “¡Como Rapunzel! Que cuando es bebé y está en la cuna, la Bruja la roba y le hace creer que es su hija y la encierra en la torre! Y ella descubre cuando es grande que todo es mentira cuando ve un cuadro de ella de chiquita y las coronas y se da cuenta quiénes son sus “pardes” de verdad”.”

Siguiendo la metodología de trabajo a partir de este tema y de las diferentes opiniones y aportes de todos los pequeños y pequeñas, luego de que se hablara sobre Rapunzel, una señorita integradora comentó:  “habían charlado de una historia muy similar, la de Juan, un nieto recuperado, que cuando estaba en manos de sus apropiadores, siempre soñaba que se llamaba Juan y que fue lo primero que lo hizo dudar de ser quien le decían ser…”

Juan y su identidad

Haciendo clara referencia a Juan Cabandié, activista de derechos humanos y dirigente político, que se convirtió en el nieto restituido número 77 por la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Cabandié, nació en marzo de 1978, en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) que funcionó como centro de detención clandestina en la provincia de Buenos Aires, durante el período de la dictadura y que en el año 2004 se recuperó como espacio de la memoria. Su madre, Alicia Alfonsín, estuvo detenida y dio a luz en la ESMA, en su celda, decidió llamar a su hijo Juan, nombre que luego fue cambiado por sus padres apropiadores, una familia relacionada con la represión y que pertenecían a la Policía Federal Argentina. Tras mantener dudas sobre su origen y por la relación carente de cariño con su padre apropiador, Juan decidió preguntarle a su madre (apropiadora) si fue adoptado y al obtener como respuesta que si, decidió ir hasta la Asociación de abuelas. Finalmente el 26 de enero del 2004 conoció su origen, su identidad y se convirtió así en un nuevo nieto recuperado.

El reconocido cantante y compositor argentino León Gieco le escribió una canción llamada “Yo soy Juan” donde se cuenta su historia.

Lorena Udler, termina su relato diciendo: “Las grandes que estábamos en ese aula no salíamos del asombro, de la admiración, de la alegría de escuchar lo que se decía y cómo lo decían. Niños y niñas de cinco y seis años que tramitan hechos tristes y abominables de la historia a través de un cuento de hadas…Niños y niñas que encuentran recursos con los que explicar y explicarse creativamente tanto horror. Niños y niñas de los que aprendemos, que nos enseñan…”

De esta manera, intentamos acercarles a nuestros vecinos y vecinas,  la anécdota de una maestra de primer grado, la cual fuimos intercalando con información sobre el tema.

Pero sobre todo trasladar en este día a todos/as los niños, niñas, docentes, familias y ciudadanos que la historia se construye entre todos y que es necesario recordar para no volver a caer en dictaduras, desapariciones, modelos económicos despiadados, la muerte y la tragedia que marcaron un período de Argentina. Por eso hoy y siempre ¡Nunca Más!

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