El botox puede dejarte más guapa o matarte

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Una de las operaciones estéticas más comunes en la actualidad es el botox para tratar de apaciguar o disimular los efectos del paso del tiempo, pero no es oro todo lo que reluce. El botox tiene riesgos.

Cada vez están más a al orden del día las operaciones estéticas y, sobre todo, el uso del botox. No en vano, es el procedimiento estético que más se hace en el mundo. Sin embargo, no está de más saber los riesgos que puedes correr al pasar por el “taller” de chapa y pintura. No es oro todo lo que reluce. Y es que, pese a que la toxina botulínica ofrece altos niveles de seguridad, su uso excesivo puede llevar al organismo a generar defensas naturales que luchen contra esa bacteria, Clostridium Botulinum, que es la misma que provoca la enfermedad del botulismo, por cierto. El botox es una neurotoxina que actúa en la unión de la neurona con el músculo, paralizando este último. Además, el uso de botox por personas no preparadas puede originar que se alcancen otros músculos propiciando resultados opuestos a los deseados e, incluso, no todas las personas pueden recibirlo. Depende de la calidad del músculo, cicatrización, características personales, etc…

Si hablamos de los riesgos del botox, podemos empezar por la posibilidad de sufrir hemorragias en los puntos concretos de penetración de la aguja, lo que pueden propiciar hematomas. También puede provocar infecciones, sequedad ocular, dificultad para el cierre de los párpados, espasmos musculares, visión doble, lesiones de estructuras profundas, amén de cefaleas, infecciones respiratorias, nauseas y síntomas parecidos a la gripe. La mala aplicación del botox puede provocar, además, fibrosis, asimetría, dificultad para tragar, alergias, entumecimiento de la zona donde se ha hecho la infiltración. Además, se puede contar con una pérdida de expresión facial. Serás más joven, pero también más inexpresiva.

Si hablamos de problemas mayores por la aplicación de botox hay casos argumentados en los que los pacientes han llegado a sufrir verdaderas complicaciones de salud como desórdenes del habla o dificultad para respirar. Y más allá. En concreto, la Agencia Europea de Medicamentos ha registrado 600 casos de complicaciones graves y 28 muertes.

Sin duda, ya hemos dicho que el tipo de músculo sobre el que se aplique tiene una importancia vital, aunque nunca se aplicará sobre personas menores de 30 años. Además, existen una serie de grupos de riesgo a los que se aconsejan otros tratamientos estéticos como los pacientes con miastenia gravis, personas con dificultad para moverse o parálisis. Tampoco debería aplicarse a aquellas personas con inflamación o infección en la zona que pretenden tratar o personas con tratamientos a base de antibióticos aminoglucósidos.

No hay que olvidar que el botox puede ser la solución fácil para no afrontar el envejecimiento con naturalidad, adoptando hábitos saludables, protegiendo nuestra piel de la radiación del sol, haciendo algo de ejercicio físico, manteniendo una alimentación sana y descansando las horas necesarias.

Imagen de Flickr

Source: Salud

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