“Él hablaba de la libertad, desde un lugar mucho más profundo”

La última entrevista fue realizada a Patricia Aguillón. Narró sus días como estudiantes de psicología social en la Escuela de Pichón Riviere, junto a Carlos Romero. Lo definió como un gran amigo y acompañante.

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Carlos Romero con su remera contra la megaminería (facebook)

En el mes de noviembre se cumple un año del fallecimiento de Carlos Romero. “Vecinos de Guaymallén”, realizó una serie de ENTREVISTAS EXCLUSIVAS a la gente que estuvo cerca, que trabajó y participó activamente en la comunidad junto al “curita”.

Entrevistas para Carlos: Patricia Aguillón

Carlos Romero (facebook)

¿Cómo se conocieron con Carlos?

Nosotros nos conocimos en la Escuela de Pichón Riviere, estudiando piscología social, yo me había formado también en la Iglesia, y siempre andaba buscando algo que me abriera más la cabeza, y tuve la gran, gran suerte de sentarme al lado de un tal Carlos Romero, que obviamente me ocultó que era cura, como un mes, y entonces después cuando nos empezamos a reír mucho, mucho, éramos malos alumnos, nos sentábamos atrás, hacíamos chistes mientras hablaba la profesora y se logró la amistad y ahí él me confesó que era cura y yo le confesé que venía de los jesuitas, entonces eso nos unió para siempre, porque compartíamos la misma búsqueda de entender la humanidad y la divinidad desde lo más llano. Eso es lo que más admiré del flaco. Buscaba ver a las personas desde todas las perspectivas, no sólo desde la fe, desde lo social, desde la justicia.

¿Y algo que quieras compartir, alguna situación con él?

Sí, siempre me hacía hacer el asado a mí. Él proponía el asado, proponía mi casa, proponía que yo lo hiciera, se lo comía todo y no decía ni una vez – un aplauso para la asadora-. Pero te convencía de una manera muy fácil, era lindo estar con él, se pasaban las horas y vos podías estar con él. Tenía la posibilidad de diálogo, que no siempre la encontras.

¿Por qué crees que tuvo ése lazo o esa unión tan fuerte con los jóvenes?

Él hablaba de la libertad, desde un lugar mucho más profundo, que desde lo toma hoy la Iglesia, la Iglesia nombra la palabra libertad pero no se para en la profundidad de la libertad, porque es una palabra demasiado grande para la Iglesia.

A mí me parece que lo que hacía Carlitos, era que acompañaba realmente la liberación de las personas, y eso solamente se hace con un amor de mayor medida, él siempre amaba más que lo que uno pensaba o creía, lo que más amaba era la liberación de los otros. Por esto los jóvenes se unieron más, pero cualquier persona que necesitara profundizar en su libertad era la que se acercaba, lo que pasa es que los jóvenes son los que tienen con más fuerza el tema de la libertad.

Él era un gran acompañante, para ponerle alas a los sueños del otro, él no te traía fabricadas las alas él te enseñaba a armarlas, por ahí te daba las plumas, pero el resto de las plumas las ibas a conquistar vos. Y yo creo que eso es lo que extrañamos todos.

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