La autonomía futura de nuestro hijo se crea desde pequeñito

Debemos ayudarles a ser autónomos y autosuficientes, desde pequeñitos. Tenemos que aprender a relativizar los errores de los niños y valorar el esfuerzo que hacen. Precisamente, éste es un valor fundamental para todas las personas y sus futuros logros.

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(shutterstock)

Cuando somos padres queremos, consciente o inconscientemente, darle las cosas fáciles o hechas a nuestros hijos. Es la naturaleza. Sin embargo, sabemos, muy en el fondo, que debemos darles autonomía desde pequeñitos. Aunque nos cueste, es lo mejor porque todos sabemos que los niños se sienten más seguros cerca de nosotros, pero pronto quieren explorar y descubrir. Con la ganancia de autonomía les ayudamos a que sean más maduros y aprendan a hacer las cosas por sí mismos, lo que hará que tengan más autoestima, lo que, a su vez, les convertirá en personas más felices y seguras. Si se lo damos todo hecho serán incapaces de desenvolverse por sí solos cuando nosotros no estemos presentes.

De esta manera, hay formas para que los niños vayan ganando en autonomía, siempre entendiendo que es un proceso y no una meta. Ya desde que pequeños, debemos practicar el apego, para educarles desde el respeto y la empatía, entendiendo y satisfaciendo sus demandas y necesidades. Debemos fomentar su comunicación interpersonal para que se conozca a sí mismo. Darle autonomía no significa que pueda hacer lo que quiera. Es importante que entienda que tiene unos límites que le marcamos nosotros de manera firme. De esta manera cuando los supere será reprendido y cuando los cumpla será felicitado.

Una de las cosas más importantes es que el niño se divierta con juegos adecuados a su edad. No por intentar empezar antes va a aprender antes. De lo contrario, si le damos juegos para los que no está preparado a su edad, el niño se aburrirá. Esto mismo vale igual con las actividades diarias que va aprendiendo el niño. Cada día, cada edad, cada momento tiene sus ejercicios. Debemos animar a los niños a que sean autónomos, o al menos, lo intenten y debemos aplaudirles por sus logros.

Debes elogiar los aciertos de tus hijos,  pero cada intento de ser autónomo, de hacer una cosa nueva debe ser apoyado por los padres. No sólo eso, sino que tenemos que aprender a relativizar los errores de los niños y valorar el esfuerzo que hacen. Precisamente, éste es un valor fundamental para todas las personas y sus futuros logros.

Aprender en el cole o en cualquier otro lugar, es clave en el desarrollo de la autonomía moral e intelectual de los niños. El aprendizaje debe ser basado en la edad, en el juego y significativo. Debes saber, además, la importancia que tiene el hecho de que el niño participe. Dale pequeñas responsabilidades para que sea confiado y autónomo. Le puedes ir implicando en la tareas del hogar siempre adaptadas a su edad.

Otro de los puntos importantes es que el niño debe tener derecho a hacer sus propias elecciones y tomar sus primeras decisiones, donde pueda aportar su opinión.  Dale seguridad a tu hijo, acompáñale cuando te lo pida, pero debes ser capaz de separarte cuando él ya pueda hacer ciertas cosas solo. Si supera pequeños retos solo hará que aumente su confianza y las ganas de seguir aprendiendo. Si se lo damos todo hecho no verá la necesidad de esforzarse.

Por último, y no menos importante, respeta los estados de ánimo de tu hijo. Es importante que les apoyes en tener su autonomía, pero puede ser que haya momentos en los que necesite sentirse arropado y ahí es donde debemos ser padres, apoyar y animar a hacer más cosas cada vez solo, pero sin forzar.

Imagen de Flickr

Source: Salud

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