Malvinas: Discursos y relatos de un ex-Veterano

Desde el diario digital “Vecinos de Guaymallén” decidimos acercar a nuestros lectores y lectoras en el "Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas" una nota especial, a partir de una re-lectura de diferentes discursos políticos que circularon entre 1976 y 1983 a través del relato de un testigo presencial, Jesús Alberto Martínez que se desempeñó como Mecánico en Sistema de Armas.

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(defonline)

La siguiente crónica periodística, abordará la Dictadura Militar, la Guerra de Malvinas y el regreso a la democracia desde una recopilación de diferentes fragmentos de discursos que circularon antes, durante y después del conflicto de Malvinas, puestos a disposición de un testigo presencial del conflicto, Jesús Alberto Martínez, Mecánico en Sistema de Armas. 

El encuentro con Jesús Martínez se realizó un día viernes, alrededor de las diecinueve horas, en un café de la Ciudad de Mendoza. El lugar fue propuesto por el testigo. Al comenzar la entrevista se nombraron los diferentes discursos y al no presentarse disconformidad, por parte de Martínez, se dio comienzo al análisis del primero de ellos:

  • Discurso pronunciado el 30 de marzo de 1976 Archivo Histórico por el Teniente General y represor Jorge Rafael Videla al asumir, mediante un golpe militar, la primera magistratura de la República Argentina:

“Y es justamente para asegurar la debida protección de los derechos naturales del hombre que asumimos el ejercicio pleno de la autoridad; no para conculcar la libertad, sino para afirmarla; no para torcer la justicia, sino para imponerla.”

“El Gobierno Nacional no ofrece soluciones fáciles o milagrosas. Por el contrario, pide y realizará sacrificios, esfuerzos, austeridad.”

Martínez, pidió volver a escuchar el primer fragmento, pensó unos instantes, tratando de recordar el contexto del discurso y luego explicó, que lo que pudo interpretar en ése momento era que no se iba a renunciar, no sabe (aclaró) si lo hacían por derecho o por política, pero no querían renunciar a lo que ellos se proponían como gobierno militar. Y agregó que “casi todos los gobiernos de ésa época, tenían un discurso parecido, por supuesto, antes que se desatara el conflicto de Malvinas y se conociera su final.” Además comentó, enérgicamente, que obviamente no sería un proceso fácil, ni simple ni sencillo, sino que significaría un sacrificio, cueste lo que cueste, “eso se puede apreciar en la actualidad, hoy la austeridad y los sacrificios atravesados están a la vista.”

Al transcurrir la entrevista, Jesús Martínez fue asumiendo una actitud más relajada, empezó a acompañar sus palabras con gestos, se mostró con mayor confianza ante las preguntas y repreguntas. El segundo y el tercer discurso, fueron pronunciados entre abril y junio de 1982 por Leopoldo Fortunato Galtieri, que ocupó la comandancia del Ejército Argentino.

  • Discurso de Galtieri Archivo Histórico 10 de Abril de 1982, desde el balcón de la Casa Rosada, se dirige a la gente que se encuentra en plaza de Mayo apoyando la recuperación de las Islas:

“[…] El Gobierno Argentino y el pueblo argentino a este cabildo abierto puede enardecerse y presentar a las ofensas mayores ofensas (ovación del público) que sepa el mundo, América, que un pueblo con voluntad decidida como el pueblo argentino ¡si quieren venir que vengan les presentaremos batalla! – público corea- oh juremos con gloria morir…”

El testigo declaró, al escuchar las palabras de Fortunato Galtieri,  que pensó que no se iba a renunciar a la causa justa de recuperar el territorio de Malvinas, recordó, que en ése momento Ronald Reegan colocó un mediador, aunque no recordaba su nombre (aclaró) que tenía la intención de evitar la guerra, y se pedía que Argentina reconociera el derecho de Inglaterra sobre Malvinas y Galtieri propone que las tropas se retiren de las islas con la condición de que quede una bandera neutral en el territorio, y precisó que se pidió que fuera la bandera de Perú. Explicó luego, que se trató de una fachada, porque el supuesto mediador ya venía con las exigencias y condiciones de los ingleses.

Se preguntó a Martínez qué importancia adquirían, en el 82, las partes finales del himno coreadas por la gente reunida en Plaza de Mayo ante lo que respondió “el pueblo haría todo lo posible por la causa de Malvinas, se presentaría batalla y no había posibilidad de rendirse hasta no alcanzar el objetivo propuesto.”

Manifestó que en la actualidad, las estrofas, toman otro sentido y que se hace necesario recurrir a la historia para entender lo sucedido. El testigo me preguntó mi edad, al decirle “27 años”, me indicó que realizaría una breve explicación, ya que por mi edad todavía no nacía:  “si vos lees la historia (comenzó a decir ) una semana antes del 3 de abril, hubo una manifestación en Plaza de Mayo para que se fuera el Gobierno Militar, luego cuando se toman las Islas, el 2 de Abril, el pueblo sale nuevamente a la plaza, pero ahora para apoyar al Gobierno, ante la actitud que había tomado sobre nuestro derecho de soberanía de las Islas Malvinas, entonces el tipo se agrandó ahí ¿comprendes? Y la gente le mostró su apoyo coreando las estrofas del Himno Nacional Argentino.”

Martínez dedicó una parte importante de la entrevista para describir, según su experiencia, las características del cargo militar, así por ejemplo comentó que el militar es un tipo muy verticalista, muy dictatorial, especificó también su cargo en éste punto, “yo era soldado, no,  yo era marino, en realidad, íntimamente sabíamos que era un borracho, pero nosotros no fuimos por la decisión de Galtieri, a pesar de saber que era alcohólico, sino por la decisión de defender una causa justa, nuestra bandera y la patria.”

  • Discurso de Fortunato Galtieri por Cadena Nacional anuncia la rendición de Malvinas 15 de junio de 1982:

“El combate de Puerto Argentino ha finalizado”

“Es hora de asumir hasta las últimas consecuencias nuestra identidad y madurez de argentinos, quien no contribuya a hacerlo será apartado y calificado de traidor”

Jesús Martínez repitió en voz alta “El combate de Puerto Argentino ha finalizado”, y reconoció que no recordaba bien aquel momento, y prefirió volver a recurrir a la historia, para  no hablar sin seguridad sobre el tema y tras mantener silencio unos segundos, volvió a hacerme una pregunta: me dijo si conocía ¿cómo se “negocia” una rendición? ante mi respuesta negativa, se acomodó en la silla, colocó los brazos sobre la mesa y empezó a hablar nuevamente: “cuando se rindió Argentina lo hizo sin condiciones, y en realidad esto no fue una guerra declarada (en tono más fuerte) cuando uno va y se rinde el país vencedor pone condiciones y en éste caso no hubo ningún tipo de condición, en realidad se cesó la batalla.” También señaló, que la última parte del discurso se refiere al reglamento que tienen los militares, donde se califica de traidor al cobarde. También hizo referencia al desertor y a la ley marcial. Pero puso especial énfasis en aclarar que no fue represor, “era militar si, pero represor no, no porque sea militar quiere decir que sea represor”

Al llegar al último discurso, el análisis de Martínez, fue tomando mayor claridad, sus recuerdos se fueron ordenando con los pensamientos que iban surgiendo al volver a escuchar las mismas palabras, después de varios años.

  • Raúl Alfonsín discurso de cierre de campaña el 30 de octubre de 1983 en el obelisco ante miles de personas.

“No podemos fallarle más a nuestro pueblo, el último fracaso nos llevó al deterioro tremendo de la historia argentina, a frustraciones que parecieron definitivas, vinieron a decirnos que iban a terminar con la especulación, quien especuló más ganó tanto y quien quiso trabajar en serio perdió más en la Argentina, vinieron a decirnos que iban a terminar con la inflación y no hay serie histórica desde 1810 a la fecha en la que hayamos vivido una inflación como ésta, vinieron a decirnos que traían la paz y nos metieron en la guerra y en una represión atroz e ilegal” (ovación del público)

Martínez recordó con claridad lo expresado por Alfonsín, y dijo sonriendo: “yo me alegré cuando asumió Alfonsín” y señaló que en aquella época los militares no podían votar porque había una ley que lo prohibía y dijo “desde el 83 en adelante el pueblo se interesó más por la cuestión de Malvinas, comenzó a comprender mejor sobre lo que se trataba y el derecho que tenía Argentina sobre las Islas. En palabras exactas el testigo manifestó: “el pueblo se Malvinisó más, se concientizó más la gente”. Y agregó, en tono más fuerte y seguro que no se debe renunciar nunca a los derechos que corresponden sobre Malvinas, “no tenemos que renunciar ni olvidar” precisó, y tomó las palabras de un amigo para terminar de ilustrar la conversación “vencidos pero no convencidos”, vencidos pero no convencidos repitió, ya con tono evocativo.

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