Orgía Policial en la Comisaría 45 de Dorrego

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El caso es investigado por la Inspección de Seguridad por una denuncia hecha en junio. Casi la mitad del personal de la seccional 45º se dedicó a tomarse fotos de sugestivas poses que van desde besos hasta situaciones explícitas. Incluso el ex subcomisario estaría retratado en lo que parecía ser un hobby en horarios de guardia. Más fotos

En menos de dos semanas, el tercer escándalo sexual en el ámbito del personal de Seguridad de la provincia se dio a conocer a hoy. Siete policías que se desempeñaban en la Comisaría 45º de Dorrego, Guaymallén, se encuentran involucrados en lo que habría sido una fiesta dentro de la seccional que quedó registrada en fotos, en las cuales se ven desde besos y gestos sugestivos hasta explícitas poses sexuales.

Desde la Inspección General de Seguridad (IGS) fue confirmado el hecho que se comenzó a investigar desde el 4 de junio, día en que llegó el “material hot” de los policías hasta el organismo de control. La denuncia fue remitida desde la Subsecretaría de Seguridad, donde alguien dejó un CD de manera anónima. Los archivos de esos CD trascendieron y las imágenes son escandalosas: los policías están en una “fiestita” en las oficinas de la comisaría.

“Apenas recibimos el material, descargamos el CD una serie de fotos, en donde personal de una dependencia aparece realizando tareas ajenas a su función policial”, explicó el presidente de la IGS, Félix Pesce, quien de nuevo debió dar la cara después que ayer se conociera que una agente penitenciaria intercambia fotos de sus partes íntimas con un interno del penal de calle Boulogne Sur Mer.

Pesce explicó que, inmediatamente, se conoció la denuncia fue citado el titular de la Comisaría 45º para que identificara al personal. Sin embargo, “como el comisario Mansilla se hizo cargo de esa dependencia en enero del 2009 y como se pudo comprobar que estos hechos habían sido antes, el comisario sólo pudo identificar algunas personas porque otras ya habían sido trasladadas”, detalló Pesce.

El presidente de la IGS amplió, sin dar mayores precisiones del tercer escándalo sexual con uniformados: “Iniciamos el sumario con las personas, dejando en claro que se podía ampliar si se sumaban involucrados. Le pedimos al departamento de Asuntos Internos  que identificara a los restantes, por lo que hoy tenemos a siete imputados por esta causa, todos son personal policial”.

Al principio, se creía que había cinco personas involucradas pero, con el avance de la instrucción, se sumó dos policías, por lo que la cifra preocupa aún más ya que se trata de casi de la mitad del personal que tiene la seccional de Dorrego. Mayor gravedad reviste que uno de los que más pareció disfrutar la “fiestita” –al menos, así se ve en las fotos- era el subcomisario a cargo de aquel momento y que habría dejado su puesto en junio de este año.

A su vez, se estima que el divertido encuentro ocurrió hace poco menos de un año ya que en una de las fotos se alcanza a observar detrás del escritorio, donde el hombre y la mujer están simulando tener sexo, unos biblioratos con el rótulo del 2008. Las imágenes fueron sacadas en las siguientes áreas de la comisaría: Operaciones, la Guardia y el baño. Se estima que las mismas fueron entregadas por otro policía de la misma dependencia que estaba cansado de estas irregularidades.

Para los siete policías se pidió el pase a revista pasiva que es una suspensión preventiva de 60 días que se podría prorrogar por dos meses más. Esta medida implica que los uniformados cobren, mientras dure el proceso, la mitad de su sueldo y la imposibilidad de acceder a un ascenso. Sin embargo, el sumario administrativo se debe sumar a la investigación judicial que se inició en la Fiscalía de Guaymallén ya que podrían quedar imputados, por ejemplo, por incumplimiento al deber de funcionario público.

“La Inspección General de Seguridad, como organismo de control en el marco de lo que establece la ley 6721, tiene que controlar al recurso humano policial y penitenciario en la faz administrativa. En la práctica, es un tribunal en las faltas administrativas. Si advertimos que puede haber la comisión de un delito, enviamos compulsa a la Justicia”, recordó Pesce, quien aclaró que si hay irregularidad, ésta no debe quedar impune.

La opinión de Pesce fue la respuesta a los planteos de la ciudadanía ya que, por ejemplo los vecinos de la Comisaría 45º, no podían creer que con la inseguridad reinante, los policías estuvieran de fiesta. El nuevo hecho sumado al encuentro virtual vía Bluetooh en la cárcel provincial y la orgía que hubo en el Museo Policial despiertan un duro cuestionamiento en el sentir popular sobre quiénes integran las fuerzas de seguridad.

“Nadie puede decir que en cualquier ámbito de la actividad humana, en algún momento, no haya aparecido una irregularidad. De lo que aquí se trata es que esa irregularidad no quede impune, mucho más donde la investidura de la persona le da un plus de responsabilidad porque son servidores públicos; más en este momento donde la inseguridad es un flagelo que nos pega duro”, reflexionó el funcionario.

Ya sea desde la IGS o desde otros organismos de control, Pesce resaltó que estos hechos han sido “señales”. Si bien estas son las únicas tres causas denunciadas en cuanto a este tipo de escándalo, el presidente de la institución señaló que espera que estos casos sean la excepción que confirme la regla. No obstante, resaltó: “Tenemos que controlar para lo que hoy es excepcional no sea permanente”.

Respetando el estricto secreto de sumario que hay en la investigación de los hechos mencionados, Pesce sólo se atrevió a manifestar: “Estoy seguro de que esto hoy es materia de análisis en las instituciones policiales y penitenciarias porque son hechos conmocionantes de cara a la sociedad. Advierto, como positivo, que no ha habido impunidad porque las tres denuncias salieron de adentro de las instituciones”.

Fuente MDZ

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