¿Qué dijo el empresario que grabó a Temer?

Joesley Batista denunció haber pagado coimas a parlamentarios del PMDB, representados por Michel Temer y Eduardo Cunha, así como también a Aécio Neves.

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El Supremo Tribunal de Justicia brasileño divulgó la semana pasada las filmaciones de la declaración judicial del empresario Joesley Batista (50), dueño del frigorífico más grande de carne del mundo, JBS, que compró con financiamiento del BNDES el frigorífico Swift en los Estados Unidos, donde tiene radicada su empresa.

Las declaraciones se dan en el marco de un acuerdo de  delación premiada que los hermanos Joesley y Wesley Batista hicieron con el Ministerio Público. Lo que muestran las grabaciones es a un hombre de unos 50 años extremadamente distendido, sonriente, que de vez en vez hace comentarios divertidos y se muestra confidente con los representantes del Ministerio Público al relatar sobre las impresiones que le generaron ciertas actitudes de sus contrapartes en los sucesos relatados. En una entrevista publicada hoy en Folha de São Paulo Michel Temer afirmó que el diario preparó a Batista para las declaraciones.

El beneficioso acuerdo alcanzado con la justicia puede ser la base de tanta relajación. A cambio de su colaboración y la de su hermano en las investigaciones, se les otorga total inmunidad previendo, inclusive, que continúen ejerciendo sus cargos al frente de la firma. Se les impuso el pago de una multa de R$240 millones, al tiempo que la firma está negociando un acuerdo con la justicia estadounidense país al cual, ya está anunciado, trasladará la administración de sus negocios globales.

El único momento en el que Batista parece salir de su situación de confort es al hablar de la dinámica que el esquema de sobornos a agentes del sistema político brasileño habría asumido en el último tiempo. Relata que en los últimos 5 años la empresa habría destinado un total de R$500 millones (unos $2.500 millones) a diversos miembros de partidos políticos, de los cuales unos R$ 400 millones habrían sido en contrapartida de actos ilícitos. Cabe destacar que hasta septiembre de 2015, que el Supremo Tribunal Federal declaró la inconstitucionalidad de la normativa, por ley los partidos políticos debían financiarse con fondos aportados por empresas.

Sobre las formas de pago Batista contó: “Hay pagos realizados por la vía oficial, caja 1 [N.E. aportes oficiales a una campaña política], hay también por caja 2 [N.E. aportes ilegales frecuentemente en dinero]. Sucede lo siguiente: se combina un acto de corrupción con el poder público y desde ese momento se hacen una serie de pagos. Los pagos son hechos de las más diversas maneras: sea a través de facturas apócrifas, sea en dinero e, inclusive en la forma de donaciones políticas oficiales”.

En su declaración se concentró en dos tipo de vínculos con actores del más alto escalón del sistema político brasilero. Uno vinculado al llamado “Grupo de parlamentarios del PMDB” representado por el actual presidente Michel Temer y el ex presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, con el cual habría negociado una serie de asuntos de relevancia para la empresa a cambio del pago de coimas. El segundo con el Senador Aécio Neves presidente del PSDB, hasta este escándalo, el principal aliado del Gobierno de Temer sobre quien afirma haber contribuido a su campaña y de quien recibía una serie de pedidos de financiamiento.

La reunión con Michel Temer

Ciertamente el elemento de mayor repercusión en la declaración de Batista fue el audio de su reunión con el actual Presidente de Brasil, Michel Temer. El empresario declaró que la grabación fue realizada por él mismo el día 7 de marzo, en el marco de una decisión general de la firma de comenzar a registrar aquellos eventos que podrían derivar en un juicio, con la expectativa de poder alcanzar algún acuerdo de delación premiada. Sobre la reunión con Temer afirmó:  “en verdad, venimos haciendo algunos registros sobre reuniones y esta fue una de ellas que, particularmente, yo registré en un audio”.

Según Batista, la intención de reunirse con el Presidente Temer era para clarificar asuntos vinculados con los pagos que estaba realizando a miembros del grupo, así como también para discutir las vías de interlocución que se habrían entorpecido al momento de Temer ser nombrado presidente y de sus otros interlocutores directos, Eduardo Cunha y Geddel Vieira Lima, detenidos por la investigación de la operación Lava Jato.

Intermediado por el asesor de Temer Rodrigo Rocha Loures, el empresario afirmó haberse juntado con Temer en el Palácio de Jaburu el día 7 de marzo a las 22 horas. Siempre según lo declarado por Batista, una de las principales intenciones de esa reunión era la de plantear la situación relativa a los pagos de coimas a Cunha y Lúcio Funaro. “Yo le fui a decir, Eduardo está preso, Lúcio está preso y nosotros estamos pagando una mensualidad para Lúcio”

El empresario afirma que estos pagos a Cunha y Funaro comprendieron un total de R$20 millones para el primero y una mensualidad de R$400.000 por semana para el segundo. El pago para Cunha sería una contraprestación por haber gestionado una prórroga sobre una medida de exoneración impositiva al sector de pollos de la cual recientemente habría realizado un último pago de $5 millones.

“Fui con el presidente para informarle justamente eso: que había terminado de pagarle a Eduardo [Cunha] y que, por otra parte, seguí pagando los R$400.000 por mes [para Funaro]. Quería informarle eso y quería tener su opinión. Fue ahí que me dijo que era importante continuar”.

Los pagos, según relata, eran para comprar el silencio de los detenidos “siempre recibí señales claras de que era importante mantenerlos financieramente bien, mantener a su familia, etc.” Según declaró la conversación con Temer le reforzó la idea de mantenerlos financieramente y agregó “porque yo entiendo que existe un grupo donde parte del grupo está preso y parte está en el gobierno”.

 

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