¿Qué entendemos cuando hablamos de POBREZA?

En el siguiente informe exclusivo, se aborda uno de los temas que afecta a seis millones de personas en nuestro país. Qué es la pobreza, cuándo se considera que una persona es pobre y cómo se mide. La situación de Argentina, no escapa a la realidad de cualquier otro país de la periferia del “sistema mundo”.

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(marcopress)

En las últimas semanas el tema de la pobreza ha estado en el centro de notas periodísticas, cruces políticos, discusiones entre amigos y, sobre todo, ha sido objeto de mediciones estadísticas por parte de  organismos muy variados.

“Para hablar de pobreza, primero es necesario definir qué entendemos cuando hablamos de pobreza.”

Los números que estas mediciones nos presentan no son para nada alentadores

Sociedades como la Argentina con niveles de pobreza que rondan el 30% son un ejemplo tristísimo de lo que puede producir el sistema económico mundial: enormes sectores de la población excluidos viviendo en los márgenes y, en contrapartida pequeños grupos de millonarios con fortunas incalculables que, a pesar de su riqueza no logran saciar sus deseos de continuar ampliando sus cuentas bancarias.

Por supuesto, no es una situación exclusiva de nuestro país. Basta con ver la realidad de la mayoría de los países latinoamericanos para encontrar aterradoras simetrías. Pero ¿Qué pasa si ampliamos la mirada? Esta disparidad en el reparto de la renta no es propia del sur del continente. Sucede lo mismo, o quizás  hasta sea peor el desequilibrio,  en el norte rico, en Europa o el nuevo gigante de la economía mundial, China.

Para hablar de pobreza, primero es necesario definir qué entendemos cuando hablamos de pobreza. Este concepto, esta idea, no está definida a priori ni es un tema elaborado de antemano y para siempre. La idea de pobreza es históricamente variable, por lo tanto debe definirse y, de hecho, se define en cada periodo y en cada lugar en particular.  Cuando nos encontramos con mediciones sobre este tema o cualquier otro tenemos que entender que lo que se está estudiando es un concepto definido para una investigación en particular. Lo que se  entiende por pobreza al momento de relevar los datos es un concepto definido claramente y que tiene que ver con posibilidades de consumo con respecto a un ingreso determinado.

En Argentina, se entiende que una persona es pobre cuando no logra acceder a un conjunto de bienes y servicios representados con la imagen de una canasta básica con los ingresos que percibe. Todo argentino que se encuentre por debajo del ingreso que le permitiría consumir esa canasta es considerado pobre. Teniendo en cuenta esto, es claro que en una economía con los índices inflacionarios como los que presenta Argentina, con sueldos atrasados y paritarias que no se resuelven satisfactoriamente para los sectores asalariados o, como en el caso docente, se posponen durante meses, la línea de flotación deja día a día a miles debajo del agua. De esta forma, quien hasta hace unos meses no era considerado pobre, en cuestión de semanas, pasa a  engrosar la porción de la torta pintada de rojo.

Ante esta situación, el Gobierno Nacional se plantó en un número concreto que el El Instituto Nacional de Estadística y Censos  (INDEC) le acercó en 2016 a poco tiempo de comenzar a medir la pobreza con metodologías renovadas, implementadas debido a la reorganización de dicho instituto de estadísticas oficial. Desde ese momento, en el país se estima que la pobreza es del 31,2%. Es importante señalar que la idea de pobreza con la que actualmente trabaja el INDEC y las mediciones que se realizaban en el período precedente no miden el mismo objeto ni utilizan los mismos instrumentos aunque ambos se refieren a la “pobreza”. Es por esto que los números que se obtienen son incomparables.

 “El sistema económico mundial, el capitalismo reinante a nivel global, produce entre otras muchas cosas, pobres.”

(APU)

La situación de Argentina, como ya hemos mencionado, no escapa a la realidad de cualquier otro país de la periferia del “sistema mundo” y no lo hace puesto que no puede hacerlo.  El sistema económico mundial, el capitalismo reinante a nivel global, produce entre otras muchas cosas, pobres. Es aquí donde la propuesta del Presidente Mauricio Macri durante la campaña electoral hace agua: prometer pobreza cero es prometer algo que, dadas las coordenadas de la realidad en que vivimos, no puede cumplirse. Si a esto, sumamos las políticas que el actual Gobierno argentino está llevando adelante, es completamente lógico que las mediciones de la pobreza aumenten cuantiosamente. Según estimaciones de la Universidad Católica Argentina (UCA) por medio del Observatorio de la Deuda Social Argentina (OSDA) para el primer semestre de 2017, la pobreza en Argentina ronda el 32,9%, registrándose un aterrador aumento de, al menos, 1 millón y medio de nuevos pobres en los últimos 12 meses. La situación es gravísima y, desgraciadamente, no parece tener una solución favorable a corto plazo debido a los altos índices de inflación, al combo de medidas económicas del gobierno nacional y al contexto global.

“la pobreza en Argentina ronda el 32,9%, registrándose un aterrador aumento de, al menos, 1 millón y medio de nuevos pobres en los últimos 12 meses.”

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