Sábado de cuentos locales

Te acercamos dos obras del autor mendocino "La Amenaza" y "Noticias", publicadas en el 2009.

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(radiomitre)

La Amenaza

Han amenazado mi vida y la de mi familia. Una voz escuchada en la calle, en el micro o en mi trabajo, me ha dado el aviso. Una voz demasiado clara y penetrante para pensar que viene de algún sueño.

Hace algunos días, tuve una prueba de esa amenaza. Cerca de medianoche, camino a mi casa, fui a cruzar una calle. A varios metros venía un auto, pero pensé que tenía tiempo suficiente para cruzar sin peligro. Pero me di cuenta de que quién manejaba el auto aceleró la marcha. Tuve que correr porque me pareció que la intención de quién manejaba el auto era pasarme por encima. No le vi la cara pero tuve la extraña sensación de que no iba nadie al volante.

(coches)

Cuando no quiero contarle algo a mi mujer, hablo mucho de otras cosas. Pero ella me ama, me conoce. No se le escapa el sentido de mi locuacidad ni de mi silencios.

Me miró a los ojos y me di cuenta que adivinaba que le estaba ocultando algo.

¿Te ocurre algo? -preguntó

-No, nada. Simplemente un dolor de cabeza. Pero pensando en la amenaza le dije que nuestro hijo Tani de ocho años, salga tanto a la calle.

Los padres de los chicos vecinos, vienen a buscarlo y lo traen de vuelta.

Cerca de la medianoche, sin poder dormir me fui al comedor con un libro en la mano. Pero no leía, simplemente pensaba. No creo tener enemigos, no le he hecho daño a nadie como para seguir con la idea de alguien me lo va a hacer a mí, a mi familia. Como tengo la certeza ese auto quiso atropellarme y nunca sabré quién ni por qué lo hizo.

-¿Hace tiempo que estás ahí no puedes dormir?-

-No dije nada. Simplemente abracé a mi mujer. Y, con palabras que querían decir mucho más de lo que yo quería decir, le pedí por favor que se cuidase, que cuidara a nuestro hijo.

La extraña amenaza había entrado en mi casa y en mi vida.

Noticias

El jefe vuelve a decirme que me estoy demorando con la nota sobre este accidente. Lo admito, pero es la primera vez que me ocurre. Algo que puede resumirse con pocas frases, firmarlo y se acabó.

Un accidente en Potrerillos. Se desarrancó un Rambler con una pareja.

El conductor, un hombre de edad, murió instantáneamente y la acompañante, una menor, está grave. Alguien dijo en los diarios que los padres de la chica no sabían de esa amistad ni del viaje.

Como ustedes ven, nada difícil de decir a la gente que mañana leerá el diario. Un accidente, algo de todos los días.

Siempre le digo a mi novia que no me gusta esa sección del diario.

Accidentes, muertes, robos. Esto amarga la vida, y quiera que no, lo hace sentir a uno un poco miedoso y culpable. Ella porque manejo mi Ford A muy lentamente, aunque nunca ha subido a mi auto.

Siempre tiene una excusa, pero me parece comprender. En su medio social no abundan los Ford A ni los periodistas.

Trataré de escribir esto de una vez. Arolas, que ha tomado varias fotos del asunto, las deja sobre mi escritorio, me palmea la espalda y se va en silencio cuando mi mirada se levanta hasta la suya. Los otros se han ido también. El jefe parece ocupado y esto me permite pensar – volver a pensar- en lo que hay que decir.

(portalmendoza)

Finalmente me animé y hace un mes le dije que a fin de año nos casamos.

Ella dijo que si, de la misma manera que hubiera dicho que no. Aunque es mi novia y la quiero mucho, les confieso que esta chica es poco seria.

 

-Ah, juventud! juventud dice mi madre-

Creo que la nota ya está lista. Elijo una fotografía cualquiera y le llevo el material al jefe. Parece conforme y trata de decirme no se qué con la mirada.

-Puede irse- agrega luego- y a ver si se me casa pronto para que deje de pensar en el amor.

Si se me casa pronto… En esto voy pensando mientras salgo corriendo del diario, sin saber qué hacer ni dónde ir. Con esta cosa rompiéndoseme en el pecho, insultando al jefe, a la gente que veo, a mi sueldo, a ese maldito Ford A, que no me sirve ni para pasear a mi novia.

Y a esa chica del accidente, a la que hace un mes le pregunté si quería casarse conmigo.

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