Síntomas de la enfermedad de Crohn

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Dentro de las enfermedades de origen desconocido comienza a abrirse paso el enfermedad de Crohn que afecta, principalmente, al intestino y el aparato digestivo.

Síntomas de la enfermedad de Crohn

Una de las enfermedades menos conocidas y más difíciles de detectar es la llamada enfermedad de Crohn, ya que su origen es desconocido, aunque puede haber factores de carácter genético (sobre todo por un gen del cromosoma 16) y ambiental que aumentan el riesgo de padecerla. Esta enfermedad tiene la curiosidad de que tiene periodos de actividad con otros de inactividad, aunque no hay plazos concretos. Cuando el paciente es afectado puede tener síntomas como dolores abdominales, diarrea, vómitos, obstrucción, fiebre, pérdida de apetito y de peso, mientras que cuando remite no hay síntomas.

La enfermedad en sí consiste en que el sistema inmunitario ataca al intestino, normalmente al ileón o tramo final del intestino delgado, provocando una inflamación en el mismo y también se puede llamar enteritis regional o colitis granulomatosa. A la hora de clasificar la enfermedad hay varias formas de hacerlo. Si lo hacemos respecto a la edad de comienzo se puede dividir en A1, en menores de 16 años, A2, de 16 a 40 años, y A3, más de 40. También se puede clasificar por la localización. De esta manera, la más habitual es L1, en el ileón, L2, en el colon, L3, en el ileón y el colon, y L4 si afecta a la parte alta del tubo digestivo como el esófago, estómago, duodeno o ileón. Por último, dependiendo de los síntomas podremos distinguir entre B1 (tipo inflamatorio), B2 (tipo estenosante, con estrecheces en el tubo disgestivo) y B3 (tipo perforante, con fístulas y fisuras). Además, si afecta al ano, se añade +P. De esta manera, a la hora de catalogar el grado de enfermedad, de valorar el patrón, se juntarían todas las clasificaciones anteriores, por ejemplo, A3, L1, B3+P, o lo que es lo mismo: paciente con más de 40 años, con afectación en el ileón, de tipo perforante y con afectación anal.

Para diagnósticar esta enfermedad de la que se desconoce el origen son necesarias las biopsias intestinales, mediante una colonoscopia, y las analíticas sanguíneas. Las mismas son importantes para no confundirlas con otras enfermedades como la colitis ulcerosa, la enfermedad celiaca, la tuberculosis intestinal, la enfermedad de Behcet, enteroparía provocada por antiflamatorios no esteroideos y el síndrome del intestino irritable.

Además, puede haber manifestaciones de la enfermedad de Crohn extraintestinales como Osteoarticulares, que pueden ser artropatía periférica (artritis) y axial, y Patología metabólica osea. Además, se puede manifestar en la piel, las llamadas manifestaciones cutáneas con eritemas nodosos, piodermas gangrenosos y estomatitis aftosa, o en los ojos con Epiescleritis y Uveitis, y orales: extraorales con tumefacción del labio, párpado y cara, e intraorales: gingivitis granular.

Curar la enfermedad de Crohn no es fácil desde el punto de vista de que no se conocen sus causas por lo que los tratamientos van encaminados, más bien, a controlar la misma vía farmacológica (sobre todo glucocorticoides, para brotes agudos, e inmunosupresores, para tratar a largo plazo), quirúrgica (se extirpa la parte de intestino afectada), con dieta (eliminación de alimentos que producen reacciones adversas y toma de vitaminas) y tratamiento de fotoféresis.

Imagen de Flickr

Source: Salud

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