Alto Dorrego: modernidad y acequias Huarpes

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Está ubicado en el centro del distrito de Dorrego, es la zona mejor cotizada de Guaymallén. Se pobló a partir de 1996. Cuenta con dos bulevares y en sus límites se encuentra una importante acequia de ascendencia huarpe.

En el centro del distrito guaymallino de Dorrego, a unos pocos kilómetros de la capital mendocina, y rodeado de hipermercados, se ubica el coqueto barrio Alto Dorrego. El conglomerado está en la zona mejor cotizada de Guaymallén, que cuenta con alrededor de mil habitantes.

Según el arquitecto, Vicente Oscar Abbate, previo al año 1995 el sector era un amplio vacío urbano en el corazón de Dorrego. Ese espacio fue comprado por la firma López Hnos. para efectuar un emprendimiento inmobiliario en el sitio, llamándolo Alto Dorrego.

De esta manera el barrio veía su nacimiento y ya para el año siguiente comenzaba a poblarse. Roxana, una vecina, comentó que su familia fue la tercera en instalarse en el conglomerado.

El barrio se conformó en planos y en maquetas previendo un bulevar en el límite norte sobre la calle Amado Nervo, en donde existía un terreno perteneciente a la firma Viñasur.

Ambas firmas -López y Viñasur- acordaron la realización del bulevar cuya ejecución no se hizo visible hasta este año. “Muchos decían que en esa parte iban a hacer una escuela, otros dijeron que iban a hacer un supermercado, hasta que inauguraron el nuevo bulevar”, comentó Gabriela de Gutiérrez, vecina del barrio desde el año 2000.

Mediante la intervención del municipio guaymallino se construyó entonces el paseo Érica Beatriz Bercich, en calle Amado Nervo, entre Dorrego y Remedios de Escalada. El paseo lleva aquel nombre en memoria de la primera mujer policía argentina caída en cumplimiento del deber. El espacio verde tiene una extensión aproximada de 2.990 metros cuadrados.

El Alto Dorrego no cuenta entre sus calles con espacios públicos como plazas aunque a modo de reemplazo no sólo existe el bulevar Bercich sino también el clásico bulevar Dorrego, que en la zona que se extiende en el barrio adquiere el nombre de Camino de la Vida.

Una típica actividad de los vecinos es la de salir a caminar por estos trayectos. Tampoco hay escuelas en el lugar, los establecimientos educativos cercanos pertenecen a otros barrios vecinos.

El Alto Dorrego cuenta con 245 lotes y alrededor de mil habitantes. Según la vecina Gabriela de Gutiérrez “lo que más nos gusta de la zona es el fácil acceso que tenemos a todo: estamos cerca de la Costanera y del Acceso Sur y a tres kilómetros del Centro”.

Según esta habitante, la mayoría de los vecinos trabaja todo el día y no hay mucha relación entre ellos. Sin embargo, este no es el caso de Eduardo, quien vive en la calle Río Tercero y aseguró que más que vecinos, él tiene amigos.

“Vivo en el barrio hace siete años y con los vecinos de la cuadra vamos a jugar juntos al paddle, nos juntamos para las fiestas de cumpleaños, realmente somos muy amigos”, afirmó.

Según Abbate, el nivel arquitectónico de esta zona residencial y las obras de infraestructura urbana ejecutadas por la municipalidad, han llevado al barrio Alto Dorrego a ser el sector de Guaymallén con mayor valor agregado, convirtiéndose en los terrenos mejor cotizados por metro cuadrado del municipio.

Sin embargo, esta situación convirtió a los vecinos, en numerosas ocasiones, en víctimas de la inseguridad. Debido a ello, la mayoría de los habitantes abonan entre 100 y 300 pesos mensuales por la seguridad privada que transita las calles.

Si bien el barrio no cuenta con iglesia propia, está bajo la jurisdicción eclesiástica de la parroquia Asunción de la Virgen. El padre Matías señaló que aunque hace poco tiempo que está en dicha parroquia, ha podido ver que la comunidad participa en forma considerable de las actividades que se organizan.

“Hay mucho sentido de pertenencia y las personas responden a los pedidos de la iglesia”, comentó el párroco. En este sentido, también Gabriela de Gutiérrez señaló que los chicos del barrio concurren a esa iglesia a hacer la catequesis o la confirmación.

En los límites del Alto Dorrego también se ubica el último viñedo de todo el distrito de Dorrego. Se trata de la viña que colinda las instalaciones del hipermercado Wal-Mart, que aún se encuentra en producción y que resiste el avance de la urbanización.

Toda la zona de Dorrego era, hacia mediados del siglos XIX, denominada como “el infiernillo”. Según el investigador Ricardo Ponte, el sector se denominaba así en referencia a la existencia de hornos de ladrillo que, al estar en funcionamiento y largar humos parecían un pequeño infierno humeante, un infiernillo. Existió además una acequia de riego llamada “del infiernillo” que iba por la actual calle Cobo, borde oeste del Wal-Mart.

De acuerdo a Abbate, el sector representaba la porción de suelo más deprimida económicamente.

“La preservación y recupero que realizó el municipio y el capital privado a través del tiempo, posibilitó la jerarquización urbana que el barrio posee en este momento. El Alto Dorrego es fruto del deseo puesto en acción entre comuna y vecinos”, concluyó el funcionario.

La historia de la acequia “Guaimaien”
Según el investigador del Conicet, Ricardo Ponte, la acequia que va por Alto Dorrego y que bordea la calle de las Cañas es la propia acequia ‘Guaimaien’, una de las cuatro más antiguas que encontraron los españoles cuando llegaron a Mendoza.

En su libro, “De los caciques del agua a la Mendoza de las acequias”, el autor recuerda las acequias huarpes que hubo antes de la llegada de los conquistadores y que serían: el “Desagüe”, la acequia de “Tabal-que”, la acequia alta de “Tantayquen”, la acequia de “Allayme” y finalmente la “Guaimaien sequia”.

Esta última aún se mantiene con vida y es aquella acequia que bordea la calle Las Cañas, en los límites del barrio Alto Dorrego. En la misma obra Ponte señala que la actual zona de Dorrego era aquella en donde vivía el caciquie “Goaymaye”, y de allí se explica que la acequia que pasaba por sus tierras se la asociara con ese nombre.

Sin embargo, el autor afirma que es más probable que deba su etimología al hecho de ir a morir a las ciénagas. En efecto, Guaymallén en lengua Huarpe significaría “tierra de ciénagas, vegas o bañados”.

Según el investigador, habrían existido tres acequias “Guaimaien”. La primera de ellas, sería conocida como “hijuela del infiernillo”. Corría por la actual calle Cobo y penetraba profundamente el distrito de San José, para desaguar en el propio Canal Zanjón.

Esta primera acequia de “Guaimaien” habría nacido en el límite este del ejido de la ciudad (hacia el AltoDorrego), establecido en 1566, y se comprende el por qué, ya que a partir de allí comenzaban las chacras que regaba esa acequia.

La esquina de la Vida
En el tramo del bulevar Dorrego que pertenece al barrio se extiende el “Camino de la vida”, en honor del grupo de ayuda mutua Renacer. Este grupo de personas se halla conformado por padres que han perdido a sus hijos y que se manifiestan a favor de la vida mediante un ejemplo como son los árboles en memoria de sus seres queridos. “Nosotros tratamos de ayudar a personas que están pasando por lo que alguna vez nosotros pasamos, dando un mensaje positivo de que se puede estar bien y se puede salir adelante”, comenta Juana Lemos que se integró al grupo hace 15 años. Esta agrupación funciona en todas las provincias del país.

Este año se inauguró también una fuente que lleva el nombre de este grupo. La fuente alberga un cartel de la entidad y agua en movimiento, la que se funde en un haz de luz, haciendo un verdadero llamado de atención que vincula y jerarquiza el encuentro del paseo Érica Bercich y bulevar Dorrego.

Desde este grupo, Antonia de Collao hizo un llamado de atención no para los padres que han sufrido una pérdida, sino para los hijos que ven a sus padres pasar por esta situación y no saben dónde pedir ayuda. En este sentido, Néstor Díaz invitó a acercarse al grupo a todas aquellas personas que estén pasando por un momento así y dejó su número telefónico para que se comuniquen en caso de dudas: 4235215.

Fuente Los Andes

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