Basura esparcida y calles cortadas por una polémica protesta gremial

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Trabajadores municipales nucleados en ATE hicieron un piquete frente al edificio municipal, donde arrojaron residuos.  Treinta horas duró una huelga realizada por parte del personal de servicios del municipio de Guaymallén, que incluyó la no recolección de residuos, el corte de calles y hasta arrojar basura en el frente del edificio municipal, en el centro de Villa Nueva. Pero sobre todo, sacudió el clima político en el departamento dos días antes de las elecciones.

Los empleados en pie de lucha exigen diversas reivindicaciones salariales y el pase a planta de personas contratadas.

Luego de una mediación judicial, los trabajadores suspendieron la protesta y volvieron al trabajo.

Por su parte, el intendente Alejandro Abraham calificó el reclamo como un “golpe político sindical para desestabilizar el gobierno municipal” y responsabilizó de lo ocurrido a ATE y a enemigos políticos (ver aparte).

Los reclamantes cortaron ayer a la mañana la calle Libertad, frente a la sede municipal, encendieron cubiertas, cuya combustión enrareció el ambiente, y cortaron el paso de vehículos, lo que perjudicó principalmente a la línea de trole Villa Nueva-Centro, servicio que estuvo interrumpido cuatro horas y media.

También se bloqueó el ingreso a las direcciones de Paseos Verdes y de Servicios Públicos (desde donde parten los camiones recolectores).

Mediación

Al mediodía, y luego de una reunión de mediación en la que fue importante la gestión del fiscal de instrucción Mauro Hernán Perassi, los huelguistas depusieron la protesta.

Los dirigentes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Raquel Blas, secretaria general, y Roberto Macho, secretario gremial, fueron los interlocutores entre el personal en conflicto y las autoridades.

La llave para destrabar el duro reclamo fue la elaboración de un documento firmado por las partes, en el que asentaron los puntos que exigen los trabajadores y que será tratado en una audiencia de conciliación, a realizarse el martes 25, a las 11, en la Subsecretaría de Trabajo.

La petición sindical tiene tres ejes básicos: blanqueo de los tickets sin pérdida salarial para los trabajadores; pase a planta permanente de contratados, y discusión de incrementos salariales para todo el plantel de empleados de la repartición.

Los representantes municipales presentes en el encuentro de mediación firmaron en conformidad el tratamiento de esos puntos, que, según Raquel Blas, es “la base para seguir las negociaciones la semana próxima”.

Además del fiscal Perassi, también intervinieron en el acercamiento de las partes integrantes del cuerpo de mediación del Ministerio de Seguridad. El control policial en la zona, a cargo del comisario general Pedro Tejerina, actuó con criterio, pese a la tensión del reclamo y a los inconvenientes de circulación vehicular.

Los dirigentes gremiales criticaron la ausencia en la reunión de acuerdo de funcionarios de la Subsecretaría de Trabajo, y ponderaron el desempeño del fiscal.

Este funcionario judicial dijo que su intervención se debió, en primer lugar, a hacer prevalecer la armonía social, porque a su juicio había de por medio un conflicto laboral que afectaba a la población. Dijo también que ante denuncias de funcionarios municipales por la presunta comisión de delitos, hay una investigación en marcha.

Alrededor de las 13, y luego de que los directivos sindicales informaran lo decidido a los huelguistas, algunos de éstos retornaron a sus puestos y otros a sus domicilios, por haber concluido el horario de trabajo, con la indicación de que hoy deben reanudar los servicios suspendidos. Algunos manifestaron temer por alguna represalia por la actitud asumida. “Si algo de eso ocurre, deben comunicarlo a los delegados”, les aclararon los jefes sindicales.

La prestación que más se resintió fue la recolección de residuos, que según Abraham se hizo en un 70%, apelando a empleados, funcionarios municipales, operarios que no acataron el paro, concejales y hasta vecinos que decidieron colaborar.

También se mencionó oficialmente que desconocidos arrojaron bolsas de basura domiciliaria en Dorrego y en los barrios Julio Quintanilla y Santa Ana.

Los gremialistas acusaron a la Municipalidad de utilizar “militantes partidarios” para reemplazar a los trabajadores y retirar los residuos de los domicilios, “cercenando derechos de los empleados” en conflicto.

En las primeras horas de la tarde, empleados municipales y bomberos voluntarios limpiaron la calle donde se hizo el piquete y la explanada de acceso a la comuna.

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