El maravilloso mundo del totoral

0
1277

En Los Corralitos, hay varias hectáreas de este cultivo, que trabajan un puñado de familias desde hace generaciones. La totora sirve para hacer cortinas, para proteger las verduras del frío y para atar las viñas, luego de la poda. Es época de cosecha en el totoral.

Es época de cosecha en el totoral. Los obreros utilizan con maestría sus afiladas herramientas para cortar los largos tallos, que luego servirán para atar la viña después de la poda, para elaborar cortinas o para proteger a las verduras de las heladas.

La plantación de totora se extiende a lo largo de seis hectáreas, sobre la calle 9 de Julio, en la zona de Los Corralitos, Guaymallén.

Los distritos de Los Corralitos y La Primavera, en Guaymallén y de Rodeo del Medio, de Maipú, tienen plantaciones de este cultivo. Toda la producción se comercializa en Mendoza, especialmente para utilizar en distintas actividades agrícolas.

Cuando termina la cosecha, a fines de agosto, se quema la plantación para eliminar residuos y se limpian las acequias.

El agua es esencial para el crecimiento de este cultivo, la tierra debe estar casi inundada para que la planta comience a crecer, aunque esta etapa sólo se extiende de octubre a enero.

Hipólito y Orlando cuentan que los peores enemigos de la planta son la piedra y el viento Zonda, ya que ambos castigan a los largos tallos y ya nadie quiere comprarlos.

Pero más allá de los accidentes climáticos, el mayor temor de los agricultores es a un incendio cuando la planta ya está crecida. El fuego los dejaría sin nada en pocos segundos, una situación que vivieron en el 2010.

Cuando termina la cosecha, a fines de agosto, se quema la plantación para eliminar residuos y se limpian las acequias.

El agua es esencial para el crecimiento de este cultivo, la tierra debe estar casi inundada para que la planta comience a crecer, aunque esta etapa sólo se extiende de octubre a enero.

Hipólito y Orlando cuentan que los peores enemigos de la planta son la piedra y el viento Zonda, ya que ambos castigan a los largos tallos y ya nadie quiere comprarlos.

Pero más allá de los accidentes climáticos, el mayor temor de los agricultores es a un incendio cuando la planta ya está crecida. El fuego los dejaría sin nada en pocos segundos, una situación que vivieron en el 2010.

Fuente MDZ

Comentar con facebook

No hay comentarios