Los travestis de la cuarta se vinieron a Guaymallén

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Los pobladores destacaron el accionar de la policía y de los inspectores de seguridad de la comuna capitalina. Ahora, el problema lo tienen los vecinos de Guaymallén que viven sobre avenida Costanera.

Una nota con 300 firmas reclamando mayor seguridad y el traslado de travestis de la Tercera Sección sirvió para que policías y municipales se pusieran de acuerdo e iniciaran operativos constantes en la denominada zona roja de la ciudad.

Esto fue a fines de abril y principios de mayo y, según los propios pobladores, la medida ha tenido éxito porque prácticamente no se ven estas personas que ejercen la prostitución. “Es la primera vez en treinta años que atienden nuestros reclamos. Acá, últimamente no se podía vivir”, señalaron vecinos de la zona comprendida por las calles Montecaseros, Urquiza, Corrientes y Federico Moreno.

Explicaron que así como enviaron notas de denuncia a la Policía Primera y al municipio, elevaron otra de agradecimiento y felicitaciones a las autoridades y trabajadores de ambas entidades, con copia a medios de comunicación.

“Antes, a partir de las 22, este sector se transformaba en zona roja. Las travestis dominaban las calles a su antojo y se hacía una situación insostenible, gritos, insultos, portazos, entre otras cosas”, indicó otro vecino. Ninguno de ellos quiso dar su nombre por temor a represalias.
“Es que el movimiento de dinero aquí es muy grande. Vos sabés quién acaba de pasar allí, en ese auto (de lujo) y así como estos señores hay varios más que buscan los servicios de travestis, quienes con sus posturas y escasa ropa arman un circo frente a nuestras casas, donde viven nuestros hijos”, resaltó una antigua pobladora.

En la denuncia escrita que presentaron hace unos meses, se puede leer: “No sólo podemos mencionar el ruido ocasionado que no nos deja descansar, sino también que los vecinos hemos encontrado en muchas ocasiones a las travestis teniendo sexo con los clientes en la misma vía pública, o en una trafic blanca que cumple las veces de “motel móvil”.

“Entiendo a los vecinos que dicen que no se puede convivir con esta gente, pero en realidad a mí no me molestaban, es más, su presencia me beneficiaba, porque les vendía bebidas, cigarrillos, caramelos y preservativos, tanto a ellos como a los clientes”, contó un quiosquero de la zona.

Otros resaltaron que al principio, hace unos 5 años, no tenían problemas con los travestis porque más allá de los ruidos molestos que ocasionaban durante la noche, había gente, movimiento y esto favorecía a la sensación de seguridad. El panorama comenzó a cambiar y la situación se había tornado incontrolable.

“Encontrábamos profilácticos usados tirados por las veredas en las mañanas, varios de ellos tenían problemas por consumo excesivo de drogas y alcohol, entonces se generaron varios hechos que ponían en riesgo a nuestras familias”, se quejó una joven.

En la denuncia señalan: “Entendemos que ellos (travestis), tienen la libertad de trabajar en lo que quieran, pero sus derechos terminan donde comienzan los nuestros. Así, familias que por más de 40 años hemos vivido en esta zona bien, hoy no concebimos descansar en la noche y vemos empobrecida en muchos aspectos nuestra calidad de vida”.

Pero el bienestar que hoy expresan los vecinos de esta parte de la Tercera Sección se contrapone a lo que sienten los que viven unas cuadras hacia el este, cruzando el canal zanjón Cacique Guaymallén. Desde hace dos meses viven una verdadera pesadilla todas las noches, con la inusual presencia de travestis, tanto en la lateral de la Costanera como en las calles Uruguay o Correa Saá (continuación de Corrientes).

“No tengo nada en contra de esta gente, pero no nos dejan dormir tranquilos, habría que buscarles otros lugares donde no molesten, como el Parque O`Higgins, donde siempre han estado”, comentó un vecino de San José, la parte de Guaymallén afectada por esta actividad.

Desde la comuna guaymallina expresaron que no han recibido ninguna denuncia sobre este tema, pero si es así, se comunicarán en forma inmediata con las autoridades policiales.
Anoche aún se veían algunos travestis en la zona, pero caminaban tranquilos sin ocasionar ningún problema a los vecinos.

{slide=Control de la clientela} A la hora de indicar cómo han logrado el traslado de la mayoría de travestis y prostitutas de ese sector de la tercera sección, desde el municipio capitalino explicaron una estrategia utilizada en el control de la potencial clientela. Raúl Levrino, subsecretario de Seguridad Ciudadana de la comuna de la ciudad de Mendoza señaló:

“Frente al requerimiento vecinal, especialmente por problemas en el entorno de esta zona, empezamos a hacer operativos integrales en vehículos y motos, mediante puestos fijos y móviles, con el objetivo de desalentar la actividad.

Se coordinaron las acciones con la policía para identificar a las personas. El inspector municipal se encarga de controlar los vehículos, motos -especialmente los papeles- y el policía, a las personas”. Levrino explicó que el municipio colaboró con la policía departamental mediante un acuerdo con el comisario Angel Fozzatti, luego de que el intendente Fayad creara el área de Seguridad Ciudadana.

El funcionario municipal manifestó: “Pusimos una unidad preventora policial en el parque O´Higgins, una en la plaza Independencia y otra en la Alameda, que es un lugar de referencia y de esta manera marcamos presencia policial las 24 horas. Por otro lado se colocaron luminarias nuevas y se podaron los árboles para mejorar la visión en esa zona del parque O´Higgins”

Fuente Los Andes

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